Todos los años el equipo de Evaluación y Monitoreo de Fundación AraucaníAprende, trabaja en la preparación de material para evaluar al inicio del año escolar la calidad lectora de los niños y niñas que ingresan a las distintas modalidades del Programa Rescate Lector. De igual forma, también analizan material que abarca cursos desde primero a sexto básico, lo que permite obtener una mirada global sobre aspectos que requieren ser más afianzados en el aprendizaje lector de los estudiantes.
Del trabajo de elaboración de material se desprenden diferentes acciones, las que están vinculadas con los distintos niveles de escolaridad. De esta forma, para primero a octavo básico la prueba a preparar y aplicar es la de dominio lector, instrumento que permite medir la fluidez y velocidad de la lectura oral en la que se encuentra cada estudiante.
Para que el material a aplicar cuente con los requerimientos y exigencias que permitan obtener resultados certeros en el proceso de evaluación, se realiza el análisis exhaustivo de los diferentes textos que la unidad de Evaluación y Monitoreo utiliza a largo del año escolar. Lo primero es definir el nivel de complejidad de las palabras que componen los textos, debido a que cada nivel tiene tipo de combinaciones lingüísticas, para ello, se utiliza una tabla que permite identificar tres niveles, que de manera progresiva van aumentando su complejidad. De esta forma, en el nivel 1 se contabiliza: cuántas vocales se presentan, cuántas sílabas directas, cuántas combinaciones vocal, consonante, vocal, sílabas complejas y sílaba indirecta simple. En el nivel 2: la sílaba indirecta compleja, diptongo simple y fonograma simple. En tanto, en el nivel 3 se analizan: sílaba con diptongo en un nivel complejo, la sílaba con fonograma en un nivel complejo y la sílaba con diptongo y fonograma.
A partir del trabajo antes mencionado, se cuenta con un análisis previo de cada lectura. Una vez finalizada esa etapa, se calcula el porcentaje de cada nivel, lo que se lleva a una tabla de especificaciones que es un insumo para la evaluación lectora. “La tabla permite identificar el nivel de complejidad para cada combinación en los textos aplicados, las que no se presentan en toda su extensión, por lo que es primordial evaluar el texto completo. Esto permite tener conocimiento sobre las dificultades sintácticas que presentan los estudiantes en su lenguaje, lo que se manifiesta en la capacidad para organizar y producir los sonidos de los textos de manera precisa y fluida”, explicó Alicia Peña, Encarga de Proyectos y Evaluación de AraucaníAprende.
Con este trabajo el equipo de evaluación adecua las lecturas al contexto de cada mes o etapa del año escolar, con enfoque en los niños de primero básico, para quienes las lecturas varían en la medida que progresan en su aprendizaje de la lectura. De esta forma se obtiene una medición que permite tener una evaluación contrastada con respecto al inicio y término del año escolar.



