En un sistema educativo que muchas veces no se adapta a los tiempos de aprendizaje de estudiantes, hay niños que logran aprender a leer sin dificultades, mientras que para otros unir vocales y consonantes se convierte en una proeza diaria, que implica un doble esfuerzo al tener que aprender enfrentando diagnósticos como déficit atencional, dificultad específica del aprendizaje, trastorno específico del lenguaje, entre otros.
Este panorama, exige contar con una forma de enseñar que permita la integración y reconozca que tener un diagnóstico no es una limitante, sino un punto de partida para aprender, considerando los ritmos de aprendizaje de cada niño y comprendiendo sus dificultades. Con esa visión AraucaníAprende dio vida al Programa Rescate Lector para la Integración Escolar, que durante el 2025 se ejecutó en La Araucanía con el financiamiento de Fundación Angelini, CMPC y donaciones de personas y empresas que confiaron en su eficacia por los resultados obtenidos durante su pilotaje el 2023-2024, período en el que profesionales de la Fundación enseñaron a leer a 422 estudiantes.
De esta forma, consciente de la falta en el país de iniciativas que enseñaran a leer a niños con necesidades educativas especiales, AraucaníAprende se adentró en un espacio educativo más técnico y desafiante, dando un paso más hacia la integración. Así lo expresa Carlos Dreves, director ejecutivo de Fundación AraucaníAprende, “el Programa Rescate Lector para la Integración Escolar, representa un avance significativo con el compromiso de la fundación por ampliar su oferta de apoyo escolar. Se trata de un desafío mayor, que busca llegar a un territorio más complejo y exigente, pero también más justo: garantizar que todos los niños, sin excepción, puedan aprender a leer”.
Diagnósticos: el punto de partida
El programa se proyectó para que ingresaran a él niños con Necesidades Educativas Especiales Transitorias (NEET),que son aquellas que se presentan en alumnos en algún momento de su vida escolar que, con la intervención adecuada de profesionales especialistas en el área, les permite progresar en sus aprendizajes. En este contexto, el Rescate Lector PIE propuso un enfoque innovador, con tutorías online personalizadas, contemplando 3 sesiones de 30 minutos, las que se realizaban todas las semanas para cada niño ingresado al programa, convirtiéndolos en los únicos alumnos de una clase planificada especialmente para ellos.
Para asegurar el éxito del programa, el primer paso fue contar con los diagnósticos de los niños, acción fundamental previa a las sesiones de apoyo para el aprendizaje lector. En esa primera etapa las escuelas y familias proporcionaron los diagnósticos a la coordinación del programa, lo que permitió contar con información para iniciar las intervenciones educativas. “Disponer de los diagnósticos informados por los establecimientos fue fundamental para realizar intervenciones acordes a las necesidades educativas de cada niño. Así, pudimos abordar sus casos considerando su estilo y ritmo de aprendizaje, partiendo de la necesidad educativa transitoria de cada niño, que nos indicó el camino que debíamos transitar, no como una etiqueta, sino más bien respetando las características y particularidades de cada alumno”, reflexionó Maricela Melipil, Psicopedagoga y Coordinadora del Programa Rescate Lector para la Integración Escolar.
Para trabajar en el nivel técnico del programa se convocó a psicopedagogas, psicólogos y fonoaudiólogos, quienes conformaron un equipo multidisciplinario que, en modalidad remota apoyó y guió el aprendizaje lector de estudiantes de 51 establecimientos de La Araucanía. Conociendo las problemáticas de los estudiantes, este equipo especializado pudo planificar las sesiones y tomar decisiones acertadas sobre cada una de las estrategias educativas aplicadas, lo que reportó resultados positivos sobre la efectividad del programa, al constatarse que del 100% de niños ingresados el 2025 el 99% aprendió a leer.
Aprendizaje con apoyo familiar
En las sesiones los niños estaban acompañados por sus madres o apoderadas, quienes al finalizar la tutoría recibían sugerencias del manual para el apoyo lector en el hogar, para reforzar lo aprendido. Acción parte de la asesoría educacional directa, que enfocó las intervenciones en las características de los niños y en el apoyo a las familias, que con su presencia cumplieron un rol fundamental en el proceso de aprendizaje de sus hijos. “Es primordial contar con la red de apoyo familiar que respalde e impulse el proceso lector. Como profesional expliqué a las familias cuál era mi rol y el que ellos debían asumir, comentándoles lo que se trabajaba en cada sesión, cuáles eran los avances y lo que podían mejorar para trabajar durante los fines de semana; siempre considerando el nivel lector del estudiante y las posibilidades de cada familia”, explicó Diego Gómez, psicólogo del Programa.
Es importante resaltar que, junto con los conocimientos logrados por sus hijos, las familias se sintieron apoyadas, encontrando en el programa respuesta a sus inquietudes, contención y ayuda. “Me guiaron y mostraron que ser diferente no es malo, que no todos aprendemos de la misma forma. Antes que la Fundación llegara a nosotras me sentía muy sola en el aprendizaje de mi hija, trataba de cumplir con las exigencias de sus estudios y sentía que nadie me apoyaba, que todos sus compañeritos seguían aprendiendo y ella no avanzaba. Trataba de enseñarle, pero sin tener las habilidades adecuadas que le sirvieran para poder leer, por eso considero que la Fundación fue un gran apoyo”, declaró Marta Sepúlveda apoderada del Rescate Lector PIE.
El sello integrador del programa que trabajó con niños y sus familias, no sólo abrió la oportunidad del aprendizaje lector a alumnos que requerían de un ritmo y estrategias diferentes para adquirir la habilidad lectora, también les permitió fortalecer su autoestima y motivación, brindándoles las herramientas para aprender sin sentirse aislados, porque para AraucaníAprende las dificultades para aprender no limitan el aprendizaje, más bien impulsan el compromiso por buscar alternativas que hagan posible que todos los niños se conviertan en lectores.



